Taller de Comunicación Animal en Don de Gentes: un viaje chamánico hacia el corazón y nuestra esencia animal

El 9 de agosto de 2025, en la Asociación Cultural Don de Gentes en Casasola de Arión (Valladolid), vivimos un taller de comunicación animal una experiencia que quedará grabada en cada corazón que estuvo presente.
Fue mucho más que un evento: fue un viaje, una liberación y un abrazo a nuestra esencia más salvaje.

El inicio: un cuento por escribir

Lo primero que se sentía al cruzar las puertas de madera, era un brillo en los ojos, un aliento que pedía ser respirado. Ganas de que todo empezara, nervios hermosos de no saber qué iba a ocurrir.
En el aire, un olor a cuero, a intimidad, una fragancia de rosas que conmovió los cuerpos. Afuera, el sonido de los pájaros del pueblo, las hojas movidas por el viento, el murmullo de las alas invisibles. Dentro, una sensación clara: todo estaba por escribirse.

En el centro, sobre una silla de mimbre, el tambor chamánico ocupaba su lugar como único protagonista del escenario. Yo, sentada con la gente en una mesa pequeña, sentía que ese tambor estaba tan deseoso de sonar como nuestros corazones de escucharnos, acercarnos, abrazarnos y conocernos.


Compartiendo el comienzo del camino del Colibrí

Con los adultos comenzamos hablando de mi historia, de las noches oscuras del alma que todos atravesamos. Les hablé del colibrí, de cómo cada atardecer su corazón late casi detenido, y cada amanecer lo hace más fuerte que nunca, visitando flores como quien saluda a un viejo amigo.
Les conté que los colibrís fueron creados como mensajeros de los dioses, y que ellos, como los animales, nos enseñan a estirarnos, a regularnos, a empezar el día con calma y gratitud.

Hablamos de que Seres Maestros es un camino de transformación personal: un regreso a casa, una muerte simbólica que abre paso al amor y a la libertad elegida.


La primera comunicación Animal

Cada persona que estaba allí, eligió un animal con el que establecer una comunicación sagrada de corazón a corazón, se les enseñó a crear un espacio sagrado donde encontrarse con los animales, con los maravillosos seres que les rodeaban. Todos recibieron un mensaje del animal que eligieron.


Cuando llegaron los niños: la alegría se desbordó

Y de pronto… llegaron los niños y las familias.
La energía se revolucionó. Risas, movimiento, pisadas de zapato pequeño que movían los cimientos… y todos nos contagiamos de esa inocencia. Los niños abrieron no solo el espacio físico, sino también nuestros cuerpos, recordándonos que aún somos jóvenes y que el juego, la diversión debe estar presente cada día. Tanto es así, que hasta los perros que nos rodeaban comenzaron a jugar.

Allí estaban familias multiespecie, ejemplo vivo de amor, respeto y sostén mutuo. Los padres escuchaban a sus hijos, los hijos se emocionaban con sus padres. Fue una lección de educación emocional, de límites sanos, de amor infinito y contenido.


El viaje chamánico: encontrando el animal de poder

El tambor comenzó a sonar.
Ese sonido directo de la Tierra, conectado con el corazón de la Madre, llama a todos los animales y espíritus que deben acudir. Y acudieron. A cada golpe, el espacio se llenaba de presencias invisibles, antiguas y sabias. Los animales acudían al llamado.

No puedo contar los detalles de la meditación —porque es sagrada y debe vivirse—, pero sí puedo decir que cada persona se tumbó y entró profundamente en conexión con su alma y con su animal de poder.
Hubo lágrimas, abrazos, sonrisas, liberaciones, y una fuerza interior renovada en cada mirada.


Mensajes de los animales: un espejo del alma

Al volver del viaje, cada persona recibió un mensaje de su animal de poder. Palabras sobre sus fortalezas, su camino, su liderazgo natural.
Vi madres emocionarse al reconocer en el animal de sus hijos valores que siempre habían cultivado. Vi jóvenes encontrar su fuerza, emocionarse con la idea de un futuro. Vi adultos redescubrir su paz, su compasión hacia ellos mismos, encontrarse con un sostén propio que les había llevado a navegar en todas sus tormentas.

En Don de Gentes nos llevamos un viaje único: una conexión profunda con nuestra esencia animal, la liberación de viejas cargas y el abrazo tierno a nuestro animal interior, al que teníamos al lado y al que teníamos enfrente.


Animales presentes: maestros en silencio

Durante todo el taller, los animales que ya estaban allí —perros, gatos, gallinas— convivieron de forma natural con nosotros. Eran de familias participantes, del propio Carlos de Don de Gentes, e incluso de un periodista que vino a cubrir el evento.
Ellos eligieron sus espacios, se unieron o se apartaron según lo sentían, recordándonos que la libertad y el respeto mutuo son parte esencial de la convivencia.


Agradecimientos desde el corazón

Quiero agradecer a Nando Domínguez, amigo y ufólogo, por confiar en mí y acompañarme; a Bernardo, por grabar la conferencia y compartir su mirada; y a Carlos, por ser como es y crear un espacio libre y auténtico.
Gracias a las personas que vinieron desde Valladolid siguiendo el llamado de su alma.
Gracias a las familias multiespecie, a los niños por soñar y a los padres por escuchar, plantando semillas que cambiaran el mundo.
Y gracias a los periodistas que vinieron, porque hacen visible el amor hacia los animales en nuestra sociedad.

grabación del taller! Gracias Bernardo 🌞


Reconocimiento en medios: El Norte de Castilla

El impacto del Taller de Comunicación Animal en Don de Gentes trascendió el espacio físico y llegó también a los medios de comunicación.
El diario El Norte de Castilla publicó un reportaje sobre la experiencia, escrito por la periodista Laura Negro, quien decidió asistir al taller dejándose guiar por su corazón. Muchísimas gracias !

En su artículo, Laura refleja con gran sensibilidad la esencia del encuentro, la importancia del bienestar animal y la misión de Seres Maestros: recuperar el vínculo sagrado entre humanos y animales, y fomentar la convivencia respetuosa entre especies.

Su mirada periodística puso palabras a lo que tantas personas sintieron: que este taller no es solo una actividad, sino un acto de amor hacia la Tierra y sus habitantes.

Escuchando a los animales con el corazón Laura Negro, el norte de castilla


Un llamado a seguir caminando juntos

Este taller en Don de Gentes fue un espacio de sanación chamánica, de comunicación con animales, de conexión profunda entre generaciones y especies.
Me llevo confianza, claridad y más ganas que nunca de seguir compartiendo este camino.

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